Realizar un diagnóstico de Superdotación es un proceso muy complejo que solo puede ser llevado a cabo por profesionales en este campo. Para ello, se debe acudir a profesionales expertos a nivel privado, o bien, solicitar una evaluación del niño al Equipo de Atención Temprana o de Orientación Psicológica de nuestra escuela.

La evaluación del niño o niña superdotada va a suponer un estudio de tres áreas de su comportamiento:

Evaluación de la Inteligencia: se medirán las capacidades y habilidades tanto innatas como adquiridas, las aptitudes lingüísticas, numéricas, el razonamiento lógico y espacial, etc.

Evaluación de la Personalidad: se valorará el perfil del niño, su sociabilidad, motivación y la adaptabilidad al entorno.

Evaluación de la Creatividad: se estudiarán la fluidez, originalidad y flexibilidad de pensamiento del niño o niña.

La Evaluación completa del niño va a requerir de la participación de padres, compañeros, profesores y personas cercanas al niño que puedan aportar toda la información relevante para valorar estas tres áreas, así como pruebas psicológicas validadas que proporcionen información objetiva.

Una vez que sean analizados todos los datos, se va a obtener un perfil que va a situar al niño en una posición determinada con respecto a los niños de su edad. Para considerar que un niño es superdotado debe dejar por debajo de sí a un 95% de la población en cuanto a capacidad intelectual, lo que va a corresponder a un Cociente Intelectual de 135 y al menos, a un 85% de la población en cuanto a capacidad creativa y aptitudinal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el caso de los niños diagnosticados como precoces intelectuales, su evaluación debe ser revisada de forma periódica ya que puede igualarse con los niños de su edad conforme se vaya desarrollando. Otra posibilidad es que estemos frente a una persona talentosa con lo que encontraremos que tiene habilidades superiores en algún área concreta pero puntuaciones normales en el resto de áreas intelectuales.

Si finalmente la persona es diagnosticada como superdotada, tanto los padres como la escuela debe ser correctamente informada y orientada en cómo dar respuesta a las necesidades concretas que el niño o niña tienen para comenzar cuanto antes a establecer las medidas oportunas que potenciarán sus capacidades y favorecerán un desarrollo equilibrado y beneficioso para la persona.

 

El diagnóstico de la alta capacidad intelectual va a ser importante para estos niños ya que gracias a él, se podrá intervenir adecuadamente dando una respuesta educativa y terapéutica a las necesidades específicas de estos niños. Cuanto más precoz sea esta detección, antes se podrán poner a disposición del niño todos los recursos que él necesita para desarrollar todo su potencial.

 

Algunos indicadores de alta capacidad intelectual son:

  • Muestra un interés inusual por su entorno