El tratamiento para el deficiente mental tiene que ir encaminado a una ayuda para el progreso del niño tanto de las habilidades cognitivas como de la personalidad y a su integración social y laboral.

A su vez la colaboración y orientación de la familia es muy importante, ya que la ayuda y comprensión familiar ocupa un papel fundamental en la adquisición de destrezas.

En muchos casos el tratamiento médico es importante. Cabe destacar que no se ha comprobado que los medicamentos mejoren las capacidades cognitivas; pero por otro lado los tranquilizantes si pueden mejorar conductas agresivas y la ansiedad.

El tratamiento psicológico, está indicado para la mejora de la inteligencia mediante técnicas de psicomotricidad general, la adquisición de los conceptos básicos espacio-temporales, coordinación y equilibrio. Este tratamiento trabaja con programas para la adquisición de aptitudes perceptivas, atención, memoria y razonamiento. Además tiene unas técnicas de modificación de conducta que están indicadas para la adquisición de hábitos: control de esfínteres, auto alimentación, higiene, juego, verbalización, comprensión, etc....

El tratamiento pedagógico va dirigido a la creación de programas de desarrollo individual en el que se da un seguimiento individual mediante tablas de observación y su evaluación continua.

Se han creado diferentes programas para la mejora de la inteligencia, uno de ellos es el “entrenamiento cognitivo-comporta mental de Meichenbaum”. El “programa de enriquecimiento instrumental de Revén Feuerstein” es otro de ellos.

El nacimiento de un deficiente mental influye en la familia, por lo que debemos orientar a los padres para que la

 

Integración del deficiente en la familia sea lo menos traumática posible manteniendo un equilibrio: ni manifestar un rechazo ni una súper protección. El equipo psicopedagógico deberá orientar a la familia. La educación de estos niños deberá hacerse dependiendo del grado de deficiencia, bien en centros ordinarios o bien en centros especializados.

Conviene tener en cuenta la integración socio laboral del deficiente y evaluar las posibilidades de realizar en el futuro determinados tipos de trabajos. La capacitación laboral del deficiente debe comenzar a los inicios de su escolarización.

 CARACTERÍSTICAS DEL DEFICIENTE MENTAL.

Los déficits en la evolución del deficiente mental parecen agruparse esquemáticamente alrededor de dos polos:

  • Los trastornos instrumentales: que afectan a la estructuración espacial y temporal, psicomotora, lenguaje…

El enfoque conceptual y de tratamiento ha ido evolucionando con los años, ahora se tiende hacia una eficaz actuación en medida preventiva y, por otra parte, se han generalizado las enseñanzas de integración, la asistencia a hospitales de día y a talleres de trabajo para adultos afectados por esta enfermedad.

En el deficiente mental inciden una serie de elementos adversos. Por ejemplo, la información perceptivo-motora se presupone que es idéntica a la que acceden el resto de sujetos de la misma edad, pero el problema radica en las posibilidades de estructuración adecuada de la misma, con el problema añadido de las dificultades de comunicación

 

Es un tratamiento educativo que debe iniciarse lo antes posible, en los primeros días o meses de vida, para mejorar o prevenir los déficits del desarrollo psicomotor de niños con riesgo de padecerlo, tanto por causa orgánica como ambiental. Consiste en crear un ambiente estimulante adaptado a las capacidades de respuesta de cada niño para que éstas vayan aumentando progresivamente y su evolución sea lo más parecida al niño normal.
El programa consiste en unas normas generales que se dan a los padres sobre las actitudes hacia el niño. Sus objetivos se centran en la estimulación de las áreas: motora, cognitiva, lenguaje y personal-social.

 

 

La Superdotación es el fenómeno cognoscitivo y emocional, estable y global de la persona humana que se caracteriza y define por un hecho básico: las diferencias en la alta capacidad intelectual del sujeto, no sólo a nivel cuantitativo, sino sobre todo en su funcionamiento, pues implica una diferencia cualitativa muy importante.

No se trata de un atributo unidimensional, sino que supone la conjunción de diferentes factores cualitativamente iguales, por lo que se ha de conceptualizar como un perfil complejo más que como un solo índice psicométrico. Perfil, en el que todos y cada uno de los recursos intelectuales presentan un elevado nivel, junto con organizaciones ricas y complejas de estructuras y funciones de las capacidades cognoscitivas en acción combinada y conectividad. La Superdotación es un constructo formado por un amplio núcleo de variables cuyo funcionamiento conjunto (coalescencia) da como resultado la excepcionalidad. Estas variables relevantes son: auto concepto general, situación general dentro del grupo, auto concepto escolar, estilo de aprendizaje y motivación.

La superdotación es la expresión máxima de la inteligencia humana, y viene caracterizada por una constelación sintomática. Es, esencialmente el resultado de la interacción de una variabilidad humana con circunstancias ambientales favorecedoras de la aparición precoz en su proceso de maduración neurológica, de las capacidades. Este proceso de maduración neurológica se produce en una época de la vida en la que el aprendizaje, a estímulos adecuados, es especialmente sensible (imprinting), dependiendo de circuitos neurogliales previamente establecidos (genéticos) y de otros relativamente determinados y susceptibles al aprendizaje (epigenéticos). Esta maduración se lleva a cabo gracias al perfeccionamiento de los circuitos neurogliales bajo una sistemogénesis heterocrónica.

Las diferentes capacidades se hallan en combinación. La Superdotación se encuentra en la confluencia de la cognición (inteligencia e imaginación), con los factores emocionales (afecto, sensibilidad empatía y conato: intereses y motivación), y para lograr niveles de productividad se requiere su interacción.